Nuestra Historia
Aproximadamente 140 años atrás, al otro lado de la plaza frente a la Casa Blanca en Washington, D.C., la congregación de la Iglesia Episcopal de St. John’s (St. John’s Episcopal Church) se comprometió con su comunidad en ayudar a las victimas de la devastación producto de la Guerra Civil: niños huérfanos, gente en la calle, gente pidiendo limosna e incluso bebiendo agua de los alcantarillados de nuestra capital. Los adultos estaban enfermos e indigentes. La congregación se juntó y creó varias caridades. Una de ellas, que ha perseverado desde 1868, es St. John’s Community Services (SJCS).
Por muchos años las mujeres de la iglesia trabajaron como voluntarias alimentando y cuidando a los niños y adultos en las calles de Washington; luego, a mediados de 1870 se fundó un hospital dedicado a atenderlos. Hacia 1880 SJCS había pasado a cuidar a niños huérfanos que necesitaban un hogar y su calor. El orfanato siguió su misión por casi 80 años, hasta transformarse en 1957 en un Centro de Desarrollo Infantil (St. John’s Child Development Center). Se convertiría en la primera alternativa de nuestra capital al maltrato y abandono “de bodega” ofrecido por la institución gubernamental existente.
Este centro albergó principalmente a niños con retraso mental leve a moderado hasta 1980, cuando, a través de un estudio de requerimientos comunales, se determinó que el centro asistiría mejor a la comunidad de DC al proveer 1) servicios educacionales para niños con discapacidades más severas, como el autismo, 2) servicios de intervención temprana para infantes y bebés, y 3) vida comunitaria, servicios educacionales y vocacionales para adultos con discapacidades. Esto significó un proceso de crecimiento y diversificación de la organización, el cual continúa hasta este día.
En la década del 1980, cuando la institución estatal fue cerrada por orden judicial, SJCS fue una de las primeras en crear albergues en la comunidad para sus antiguos residentes. En 1989, St. John’s Community Services se embarcó en una nueva misión, comprometiéndose a ayudar a la gente en un ambiente comunitario normal, y al mismo tiempo alejarse del área de servicios institucionales. A finales de la década del 1990, SJCS cerró su histórica escuela, la primera alternativa a la institución gubernamental, y se mudó junto con sus alumnos a las escuelas públicas de DC. Hoy en día, junto a la supervisión de SJCS y de las escuelas, los niños con discapacidades disfrutan los beneficios de una educación junto a sus compañeros sin discapacidades.
SJCS fue también el primer proveedor de servicios que reclutó voluntarios individuales y creó oportunidades de empleo en la comunidad para trabajadores sin discapacidades. SJCS fue pionera en estos servicios en Virginia del Norte a petición de los gobiernos locales. En Tennessee, SJCS peleó y ganó una demanda estatal y federal sobre discriminación de viviendas, cuando los vecinos intentaron evitar que tres mujeres gravemente discapacitadas volvieran a vivir en su comunidad tras años de estar internadas innecesariamente, y cuando se discriminó también a un miembro Afro-Americano que ayudaba a estas mujeres a hacer la transición de vuelta a su comunidad. SJCS fue una de las primeras organizaciones sin fines de lucro que atendió los llamados de la gente de Nueva Jersey para cerrar una institución en Princeton y expandir sus servicios residenciales y diurnos inclusivos a través del estado. En Pennsylvania, SJCS pidió al gobierno de la Ciudad de Filadelfia que creara el primer programa de asistencia laboral para residentes con discapacidades severas, bajo un mandato judicial que los libraba del abuso sostenido que experimentaban en el Instituto Estatal de Pennhurst.
En SJCS, lo que nos empuja a actuar es nuestra misión—Desarrollar el Apoyo a la Comunidad y Oportunidades para Gente con Discapacidades. No somos un servicio social típico o una agencia de cuidados médicos; nosotros “llevamos” la causa de la gente con discapacidades, para que ellos puedan convertirse en miembros activos y valiosos de sus comunidades. Tras mucho crecimiento, hoy en día SJCS continúa con su legado al ayudar a la gente discapacitada y sus familias a tomar decisiones, construir sueños para el futuro y disfrutar la calidad de vida que cada uno de nosotros busca y se merece.
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